domingo, 7 de junio de 2009

Ejercicios para detener el tiempo

Coger cualquier actividad rutinaria que normalmente es sólo un medio para un
fin y darle tu atención más completa.

Elegir una o dos actividades que haces rutinariamente y traer tu atención a
ellas. Aquí hay tres ejemplos:
• Cada vez que subes y bajas las escaleras en tu casa o lugar de trabajo,
prestar mucha atención a cada paso, cada movimiento...incluso tu
respiración. Estar totalmente presente.
• Cuando te lavas las manos, prestar atención a todas las percepciones
sensoriales asociadas con la actividad: el sonido y la sensación del agua,
el movimiento de las manos, el perfume del jabón etc.
• Cuando entras en el coche, después de cerrar la puerta, hacer una pausa
durante unos segundos y observar el flujo de tu respiración. Hacerte
consciente de una silenciosa pero poderosa sensación de presencia.

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